Bookmark and Share

La mente va más allá del cerebro: flota por todo el universo
Fecha de Publicación: 04/07/2011 | Cultura

La obra de Jung-Yeon Min nos lleva a visitar los paisajes derretidos de cerebro alternatvos, dentro del gran pastel fractal de cerebros que es el universo

El cerebro en sus conexiones asemeja a una red vegetal, un bosque electroquímico que además incluye la fantasmagoría de los pensamientos y la imaginación (la región donde las árboles se convierten en nubes). Quizás los sistemas holísticos que forman organismos más grandes sean también órganos de percepción y procesamiento de información, y en este sentido perderse en un bosque (con nuestro microbosque adentro del cráneo) es perderse en una mente más grande, que a su vez pertenece a una mente más grande (el planeta como un sistem psicomineral integrador de todo los procesos individuales) y así sucesivamente tal que el universo puede concebirse en su totalidad como una enorme y etérea computadora cósmica, de la cual nosotros somos sólo bits cuánticamente entrelazados para generar imágenes y experiencias en un loop de retroalimentación.



Más allá de esta teoría algo abigarrada que podríamos llamar “Sistemas Neurofractales del Multiverso”, la delicia son los paisajes interactivos de la imaginación imaginándose a sí misma en distintas capa y niveles de este castillo sináptico. A un lado tenemos los jardínes nebulares que conectan dimensiones paralelas, las dendritas siempre arborescentes y los axones -esporas: lo que sucede con el agua cerebral que viaja en el espacio astral-. Estos pensamientos se derriten en su autoobservación, en este acto vertiginoso de contemplar no lo que percibimos sino “aquello que nos hace percibir”, el interior de la máquina orgánica que genera la simulación de la realidad.



La obra de Jung-Yeon Min nos a en la inestabilidad de la neurogeografía, zonas que se deshacen porque están hechas de una sustancia psíquica que se define por la percepción, el estado de coherencia cuántica que colapsa según la energía del observador. Los cerebros que penetra esta artista son generalmente dulces y perturbadores, como la habitación de una pequeña niña que ha tomado ácido lisérgico y se derrite en su cama.

Fuente: www.pijamasurf.com


Envíenos sus comentarios
*Nombre 
E-mail 
*Título descriptivo
*Comentario 
¿Desea que su e-mail sea publicado?
 
* Campo de llenado obligatorio

 

Asaltan a una anciana de 87 años
El desvelo oficialista: superar los 40 puntos y evitar el ballottage
El Intendente hizo aclaraciones sobre una sociedad que integra
Mujer sufrió salvaje asalto
Otro detenido por intento de robo agravado

¿Cuáles son, por país, las sociedades más positivas del mundo?
¿Es lo paranormal solo otra forma de lo normal? una aproximación desde la antropología de la conciencia
¿Exportó la tierra la vida a otros planetas? (sobre la litopanspermia)
¿Jesús estaba casado?
¿Libertad? ¿albedrío? lo más probable, según la neurociencia, es que no tengas ninguno de los dos