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ARTÍCULO DE FELICE, DEL GEN
Publicación Pedida: Pies con barro
Fecha de Publicación: 17/02/2009 | Política

Debo admitir que ha habido dos fotografías muy recientes que me causaron asombro y curiosidad.
Una es la del líder de los camioneros y los trabajadores argentinos enfundado en un espectacular traje. Muchas ganas tengo de hablar de eso, y de que ese atuendo le va mejor con el barrio que habita y la vida que lleva, pero me las guardo, pues quiero hablar de la otra foto.
Ver a la Presidenta con el cabello mojado y apretado contra el cuero cabelludo en un extremo de la figura, y sus pies metidos en el barro del desastre de Tartagal, en el otro, sinceramente me conmovieron. ¡Qué agradable diferencia con la señora de costosas carteras y vestidos de princesa de cuento infantil! Cierto es que estaba rodeada de los habituales muchachos de lentes oscuros y mirada pedida en préstamo a Aldo Rico. Pero lo cierto es que estaba allí. Los opositores a ultranza dirían que para sacarse esa foto y conmoverme, pero lo cierto es que estaba allí, en el barro del desastre. Y eso es bueno.
Voy más lejos aún y casi convirtiéndome en oficialista: coincido con las declaraciones que la doctora Fernández hace y que son dignas de esa ¿nueva? postura presidencial, ya que asume que, en verdad el problema, de Tartagal es la pobreza estructural. Coincide también en esto con la senadora Hilda Chiche, esposa del amigo de Felipe Solá, que asume alguna culpita al decir que después de 20 años de gobiernos peronistas hay más pobres que antes.
Pobreza estructural que se manifiesta con toda su dantesta realidad cuando la naturaleza, ayudada por la imprevisión de los gobiernos, se manifiesta con rudeza desnudando precisamente la carencia extrema que la Presidenta por suerte descubre. Del bolsillo salteño y húmedo parece que saca un vale por 500 viviendas que le extiende al Intendente de la localidad, a lo que éste le contesta con una espectacular contraimagen diciendo que esa ayuda es al problema de Tartagal loque el grano de arena al desierto.
Seguramente Tartagal, con la ayuda solidaria de la gente de la República y la inevitable presencia de los gobiernos, se pondrá nuevamente de pie. Sólo espero que la próxima vez que la naturaleza decida dar un aviso se hayan hecho las obras necesarias para que el final no sea el que parece ser todos los años.

A esta altura, en relación a este artículo, me quedan dos dudas.
La primera de ellas es la relación de los dichos de
la Presidenta y la pobreza estructural. Mientras ella
decía eso en Salta, el secretario Moreno anunciaba
que en la Argentina los precios han decrecido y las tarifas no han aumentado en el mes de enero y, por lo tanto, hay pobres e indigentes.

¿Cómo le pensará explicar el secretario que no es cierto que no hay asidero técnico para discutir los índices, emitidos por lo que otrora fue el Indec, ya que hay una larga lista de profesionales a cargo de las direcciones de Estadística provinciales que dan índices que, en la mayoría de los casos, triplican los oficiales?
Ojalá Ia realidad que la Presidenta, ha descubierto en Salta le ayude para ver que no sirve echar los índices inflacionarios debajo de la alfombra, pues allí ya no entra más basura. Y se nota.
La otra duda que me carcome es saber qué marca y modelo eran las botas que calzaba la Presidenta tapadas por el odioso barro.

Autor: Maximiliano Felice - Gen en la Coalición Cívica
Fuente: Diario De Hoy


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