PEHUENES EN ALZA
El grupo Chacabuquense de alta montaña PEHUENES integrado en esta nueva aventura por: Luís Temoche, Diego Lancuba, Hugo Van der Wedden, Gabriel Gonzalez, Cesar “Cachi” Pardo y Rodolfo “Loli” Serritella realizó una nueva excursión para realizar una nueva cumbre durante Semana Santa. Se trata del Cerro VALLECITOS, ubicado a 5.700 metros sobre el nivel del mar (snm), perteneciente a la cadeña montañosa considerada el Cordón del Plata, a pocos kilómetros de la localidad de Potrerillos y de la ciudad de Mendoza.
Vallecitos es considerado, por su dificultad para el ascenso a la cumbre, uno de los mas difíciles de la Argentina.. Los montañistas partieron de nuestra ciudad el día martes por la noche, con el objetivo de alcanzar la cumbre del Volcán Maipo (5300 mts) pero al llegar al paso de Guardaparques de la Laguna Diamante, fueron informados que debido al mal tiempo el lugar se había cerrado hasta el próximo verano.
Los montañistas locales, que ya hicieron cumbre en el Volcán Lanin (3700 mts.) en el verano del 2006 y en el Volcán Domuyo (4700 mts), en marzo del 2007, evaluaron distintas opciones, y decidieron realizar una apuesta mucho más fuerte. Se desplazaron 200 km. hacia el norte, del objetivo inicial y desafiar los 5.7000 metros de Vallecitos.
La primera jornada transcurrió en el refugio ubicado a 2800 mts snm. Allí prepararon sus equipos y la logística para iniciar un ascenso. Así el viernes a las 8 de la mañana comenzó la caminata que debía incluir el tiempo perdido el día anterior por las imprevisiones sucedidas. Luego de varias horas llegaron al campamento de altura llamado “El Salto”, a 4250 mts. Instalaron allí el campamento en medio de una nevad que perduró hasta el mediodía del otro día.
Sin perder las esperanzas, “Los Pehuenes” realizaron por la tarde del sábado una caminata de dos horas de ascenso hasta los 4600 mts para realizar la aclimatación a la altura. Por la tarde del sábado, con toda la energía puesta en el domingo, que seria el día mas largo y el del intento de cumbre, el grupo descanso y recupero energías con comidas adecuadas, con muchas calorías y de rápida digestión, ya que el cuerpo en la altura tiene ritmos mas lentos de asimilación.
Tras la cena vino el descanso hasta las 3 a.m. del domingo donde en una noche sumamente despejada y una luna guiadora iniciarón el día mas largo que incluía la caminata ascendente de 13 horas y el premio final que con vista preferencial hacia una de las paredes del cerro mas alto de América: Aconcagua, y sus vecinos los cerros Tupungato, El Plata, El Maipo, entre otros.
Con la energía de la montaña y la del compañero al que el cuerpo le jugaba una mala pasada y no podía sumarse a la etapa final del ascenso, el grupo con entereza y mucha homogeneidad se prestaba a llegar a la cruz de la cumbre; y para sumar dificultades, el cerro en sus últimos 20 metros mostraba un terreno rocoso que hacia más dificl el ascenso con mochilas y piquetas.
Finalmente, pasado el medioda, el grupo LOS PEHUENES, sorteó el último escollo para amontonarse en una cumbre de 1 x 3 metros, a la que llegaron con demasiada emoción y cansancio, pero con la tremenda alegría de haber logrado algo que parecía casi imposible.
El festejo (con un mini champagne incluido) se hizo unos metros mas abajo, después de descender de la preocupante punta, donde asumieron, que los riesgos estaban por encima de lo previsto. El descenso hasta el campamento de altura, llevo unas 4 horas y media, donde algunos acusaron haber superado el limite físico y metal, pero aseguraban todos, haber vivido la experiencia mas dura, emotiva y gratificante de todas sus vidas.
El arroz y sus agregados sellaron el festejo de lo logrado y luego del merecido descanso a las 5 a.m. del lunes, se desarmo el campamento de altura, para regresar al refugio inicial y reencontrarse con el compañero que, con termos en mano, se preparaba para festejar con merecidos mates. |